
Los elementos básicos dentro de la gastronomía muchas veces son ignorados u olvidados por concentrarse en elementos mas caros o de mayor complejidad.
La esencia natural y las composiciones que generan los elementos básicos pueden sorprender hasta los mas exigentes cocineros y maestros experimentados cuándo son utilizados de manera correcta y en combinación a favor de los alimentos que planeamos preparar.
Los limones reales aportan una triple virtud que puede mejorar e intensificar muchos tonos de sabor en cárnicos y vegetales ya que su corteza aporta un sabor astringente y ácido controlado, el jugo estabiliza tonos de sal y favorece una vez expuesto al calor a las propiedades del sabor de la mayoría de los alimentos expuestos a fuentes de calor intenso.
Muchas veces pasamos por alto la variedad de cebollas y su intensidad variable que de igual modo genera sabores varios a favor de las preparaciones.
Las alternativas de elementos generados tras procesos lentos de elaboración como la sal ahumada y las mezclas de especias combinadas tras deshidratación lenta son fundamentales pero no esenciales ya que solamente se activan combinando de modo correcto y utilizando métodos de reposo en aliño, vinagreta o mojo para complementar con técnicas correctas de cocción.
